Puede parecer una cuestión sencilla, pero la manera en la que organicemos el catálogo de nuestra tienda online tiene un gran impacto en la experiencia de uso de nuestro sitio y en las ventas pero, sin embargo, muchas tiendas no le prestan mucha atención.
Antes de nada, debemos conocer la diferencia entre categoría y atributos: un atributo es una característica concreta de un producto (precio, color, material, talla, etc.) una categoría es un conjunto de productos con el mismo valor en uno o varios atributos.
Los atributos nos vienen dados por la propia naturaleza del producto, mientras que las categorías las definimos nosotros en base a nuestros intereses
La finalidad es la venta
Debemos tener claro que las categorías y los atributos sirven para que nuestros clientes encuentren de forma más fácil los productos que desean y para que nosotros vendamos más. Ni tienen por qué corresponderse con las categorías de fabricación, las líneas de producto o nuestro sistema interno de almacenaje.
Manejo de atributos y categorías
Aunque ambas son maneras de clasificar los productos, la manera de manejar atributos y categorías en nuestro catálogo no debe ser igual:
- Las categorías deben accederse desde el “menú de navegación”, pulsaremos sobre “Joyas Mujer” –> “Anillos” y nos mostrará todos los productos de esa categoría.
- Los atributos nos servirán para filtrar una vez que estemos posicionados en una categoría. Es decir, cuando estemos en una categoría podremos filtrar los productos en base a su precio, color, material… Para filtrar no se usa el menú de navegación, sino un panel de filtrado separado.
Desde el punto de vista de la usabilidad, me parecen importantes dos cosas:
- Que según vayamos navegando por las categorías, nos muestre el listado de los productos de las categorías hijas. Hoy mismo en una campaña en un outlet, no se podía ver ningún producto hasta que no seleccionabas un rango de precios, con lo que: a) resulta más difícil navegar por el catálogo b) dificultan que el usuario compre algo más caro de lo que tenía previsto porque sencillamente no lo ve en el listado.
- Se debe poder aplicar más de un valor de un filtro simultáneamente. Ejemplo: si estamos filtrando por precio, que podamos seleccionar a la vez “de 0 a 29” y “de 30 a 59”. Amazon tiene esto resuelto de manera muy satisfactoria y permite al usuario explorar sus catálogos de forma muy cómoda.
Eligiendo las categorías y los atributos
Como ya he comentado antes, las categorías deben servir para orientar a nuestros clientes no a nosotros, debemos pensar en que según navega por las categorías, el usuario va restringiendo los productos que va viendo, por lo que debemos adaptar la jerarquía de categorías al comportamiento de los usuarios a la hora de comprar, por ejemplo:
En una tienda de ropa es lógico que el primer nivel de categorización sea el público objetivo: no tiene mucho sentido mezclar la ropa de hombre, de mujer y de bebé en una misma categoría, aunque las tres categorías tengan pantalones.
Sin embargo, en otro tipo de tiendas, puede que la tipología tenga que colocarse antes que el público objetivo: por ejemplo en una tienda de juguetes puede ser interesante categorizar primero por tipo de juegos y luego por rango de edad, dado que la separación por esta categoría no es tan radical como en el caso anterior.
Respecto a los atributos, debemos buscar aspectos que nos ayuden a diferenciar un producto de otro. La pregunta puede ser: si tengo 10.000 productos distintos, ¿en función de qué los puedo distinguir? a saber: marca, materiales, talla, color, rango de precios, etc.
En cuanto al precio, personalmente nunca lo usaría como categoría, poner un filtro por precio es útil, pero inicialmente no restringiría los listados por precio ¿cuántas veces nos acabamos gastando más de lo que pensábamos por un producto algo mejor? Hay que ponerle fácil al cliente dar ese paso.
Complementa tus categorías con recomendaciones
Por último señalar que, con un catálogo bien estructurado y con productos bien categorizados, nos será mucho más sencillo implantar sistemas de recomendación, sugerencias de productos alternativos y otras técnicas para hacer upselling y cross-selling, sacando mucho más partido a la inversión de tiempo que tenemos que realizar para organizar correctamente nuestro catálogo.
En resumen
La manera de organizar el catálogo de nuestra tienda tiene mucho que decir en la usabilidad de la misma y en los resultados que obtengamos y en la facilidad y efectividad de las herramientas de recomendación, upselling y cross-selling, hay que observar el comportamiento de los usuarios y adaptar la estructura del catálogo a su comportamiento.
Saludos!